Flor de hojaldre con chocolate

Esta flor de hojaldre con nutella es absolutamente deliciosa y muy fácil de preparar. Cuando se te antoja algo dulce, rápido, fácil y delicioso, este postre es ideal. Mi consejo es tener siempre hojaldre en el congelador. Nunca sabes cuándo tendrás antojo de algo dulce o salado y esto puede salvarte. Incluso cuando tienes invitados pero no tienes mucho tiempo para quedarte en la cocina.

Roscón de Reyes con masa de hojaldre

El roscón de reyes con masa de hojaldre se prepara muy rápido y resulta delicioso. Es una buena opción para los que les gusta el hojaldre.

Ingredientes:
2 planchas de hojaldre
frutas escarchadas
almendras crocantis o laminadas
un huevo
un poco de azúcar
Para el relleno:
500 ml nata separada en 2 recipientes
5 ml esencia vainilla para cada recipiente
50 g de azúcar para cada crema
30 g cacao en polvo para la crema de trufa

Elaboración:

Precalienta el horno a 180ºC o 356ºF con calor arriba y abajo. Se abren las 2 planchas de hojaldres y se colocan una encima de la otra. Con un rodillo se va a estirar las dos planchas. Yo he utilizado hojaldre rectangular pero también se puede utilizar redondo. En el caso que es rectangular, después de estirarlo se corta. Coloca un plato por encima y corta la masa alrededor del plato. Retira la masa sobrante, recógela en una bola y déjala en el frigorífico. Con esta masa se pueden preparar luego unos dulces riquísimos.


Volvemos al roscón. Después de cortarlo en forma redonda, se coloca justo en el medio un vaso de boca grande y se corta de nuevo. Se retira la masa sobrante y ya está cortada la masa en forma de roscón. Traspasa el hojaldre junto con el papel de la base en la bandeja del horno. Unta la superficie de la masa con huevo batido sin darle a los borde. Porque el huevo pega las dos planchas de hojaldre y no van a subir bastante en el horno. Decora a tu gusto con frutas escarchadas, almendras y azúcar. Luego llévalo al horno para 25 minutos aproximadamente o hasta que esté dorado.


Mientras, se prepara la crema. Yo lo he rellenado con nata y crema de trufa. De echo he separado la nata en dos recipientes. Puedes rellenarlo solo con nata o solo con trufa. Yo te dejo los dos modos. Muy importante que la nata esté muy fría. Se añade en cada recipiente con nata la esencia de vainilla, y el azúcar. Con el primer recipiente se monta la nata hasta que esté bien firme. Cuando empieza a hacer surcos en el bol se para de batir. Se lleva la nata al frigorífico.

Con la segunda parte de la nata se hace lo mismo. Se le añade la esencia de vainilla y el azúcar y se va a batir. Cuando está montada por la mitad para de batir y añade el cacao en polvo. Remueve con las varillas sin arrancar para que el cacao se incorpore un poco. Luego se va a batir a velocidad baja hasta que la crema está bien firme. Llévala también al frigorífico.
Cuando han pasado los 25 minutos e horneado se apaga el horno y se deja el roscón dentro unos 15 minutos con la puerta entreabierta. Luego se saca y se coloca sobre una rejilla para enfriarse por completo.

Aprovecha que el horno está caliente y prepara unos pastelitos con la masa de hojaldre sobrante. Estírala en una capa finita y córtala a tu gusto. Pon en cada trozo de masa media guinda u otro tipo de fruta escarchada. Llévalos al horno para 15 minutos o hasta que estén dorados. Luego se sacan y cuando están ya fríos se les espolvorea azúcar glas por encima. Resultan crujientes y deliciosos para acompañar un café, una infusión o un vaso de leche.
Para rellenar el roscón se pone la crema en dos mangas pasteleras con boquillas grandes. Corta el roscón por la mitad y aparta la parte de arriba. Rellena la base del roscón con las dos cremas. Puedes alternar las dos cremas o puedes rellenar la mitad con una y la mitad con la otra. Luego coloca la parte de arriba del roscón y presiona ligeramente. Llévalo al frigorífico hasta la hora de servir.
Este tipo de roscón resulta crujiente y con las dos cremas está super delicioso. Espero que os guste y que os animéis prepararlo.

Cheesecake Japonés o tarta de queso que tiembla

La tarta de queso que tiembla o cheesecake japonés se hizo muy conocida por su textura suave y temblorosa. Y también por su esponjosidad y el sabor tan rico. Os voy a contar los trucos que hay que seguir para que la tarta os salga perfecta.

Ingredientes:
200 g queso crema
80 g harina
140 g azúcar
6 huevos calibre L
55 g mantequilla
80 ml leche entera
5 ml esencia vainilla
ralladura de medio limón
una cucharada de jugo de limón
pizca de sal
Para decorar: azúcar glas (azúcar impalpable)

Elaboración:

Antes de empezar a preparar la tarta de queso se precalienta el horno a 160ºC o 320ºF con calor arriba y abajo. Los huevos se separan, las claras de las yemas. Las claras se guardan en el frigorífico hasta que se utilicen. En un cazo se pone la leche, la mantequilla, el queso crema y el azúcar.

Llevar al fuego y remover con unas varillas hasta que el queso y la mantequilla estén derretidas por completo. Cuando se haya obtenido una mezcla homogénea se retira del fuego. Se deja enfriar un poco antes del siguiente paso.

Cuando la mezcla está templada se añaden la esencia de vainilla y la ralladura de limón. También se echan las yemas. Por eso se tiene que enfriar la mezcla. Para poder añadir las yemas. Se remueve con las varillas hasta que estén bien integradas.

Luego se tamiza la harina y se incorpora en esta mezcla. Se apartan de momento. Las claras se sacan del frigorífico y se ponen en un bol grande. Se les pone una pizca de sal y también la cucharada de jugo de limón. Se van a montar las claras al punto de nieve. Bien con unas varillas eléctricas o bien con unas manuales.

Con las varillas manuales se tarda un poco más. Cuando las claras están montadas por la mitad se empieza a añadir poco a poco el azúcar. Se sigue batiendo hasta que las claras estén montadas pero no muy firmes. Al levantar las varillas tienen que formar unos picos blando que se van cayendo. Esa es la textura ideal.

Ahora se coge de las claras unas dos cucharas y es echan sobre las yemas. Se incorpora con movimientos envolventes desde abajo para arriba. De esta manera se introduce aire en la mezcla con las yemas. Se sigue añadiendo de las claras hasta que se las yemas hayan triplicado su volumen.

Es decir que se haya introducido bastante aire en la mezcla. Llegado en este punto se echan las yemas en el bol de las claras. Se remueve con una espátula hasta que las yemas estén totalmente incorporadas en las claras. Se tiene que obtener una mezcla homogénea muy esponjosa.

Se prepara el molde donde se va a hornear la tarta de queso. Yo he utilizado uno desmontable. Le he untado las paredes con mantequilla y en el fondo le he puesto papel de horno. Luego por la parte exterior lo he envuelto muy bien en papel de aluminio. De esta manera no va a entrar agua durante el horneado.

Podéis utilizar también un molde no desmontable. Se unta bien con mantequilla y al fondo se le coloca papel de horno. Las dimensiones de mi molde son de 20 cm de diámetro por 6 cm de alto. Ahora se puede echar la mezcla del cheesecake dentro.

A continuación se pasa un palillo por la mezcla de cheesecake haciendo círculos. De esta manera se saca las burbujas de aire y la mezcla se queda uniforme. Al final se golpea el molde dos veces en la mesa. Se coloca el molde dentro de un recipiente apto para el horno donde se va a echar agua muy caliente.

Tiene que cubrir la tercera parte del molde. Se lleva el cheesecake japonés al horno para 40 minutos. Pasado este tiempo se baja la temperatura a 150ºC o 302ºF y se sigue horneando. De ninguna manera no se tiene que abrir la puerta del horno porque la tarta de queso puede bajar enseguida. Ya que al entrar aire en el horno baja la temperatura. Pasados los 80 minutos de horneado se apaga el horno y se deja la tarta de queso dentro con la puerta entre abierta durante 20 minutos. Luego se puede sacar y dejar que enfrié unos 5 minutos dentro del molde.

Si habéis utilizado un molde desmontable podéis sacar con cuidado el anillo. En el caso que vuestro molde no es desmontable tenéis que pasar un cuchillo finito alrededor de las paredes para que el cheesecake salga fácilmente. Se le pone un plato por encima y se le da la vuelta.

Quita la parte de abajo del molde (en mi caso) y también el papel. Pone otro plato por encima, darle la vuelta otra vez. Es aquí donde se va a servir el cheesecake. Opcional por encima se puede decorar con azúcar glas.

Ahora sí se puede cortar un buen trozo y disfrutar de esta deliciosa tarta de queso que tiembla. Estoy segura que os va a encantar su textura esponjosa, y su sabor increíble.

Aquí puedes ver la receta video 👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇